La respuesta corta: un modelo de enfermería es el conjunto de conceptos que decide, antes de que entres en la habitación, qué vas a mirar, qué vas a considerar un dato y qué podrás llamar problema. No es una lista de nombres: es una decisión previa, y se nota en el formulario, en las preguntas y en lo que acabas registrando.
Por eso dos enfermeras con marcos distintos pueden valorar a la misma persona y producir registros que no se pueden comparar, aunque las dos hayan hecho bien su trabajo.
Qué decide un modelo (y en qué se nota)
Un modelo trabaja en cinco sitios, y en los cinco se puede comprobar:
- Las preguntas. Un marco de necesidades recorre funciones básicas; uno de patrones, áreas de funcionamiento. Cambia el cuestionario, no solo el vocabulario.
- Lo que cuenta como dato. El ruido de la habitación es un dato si el modelo incluye el entorno. Un hecho real puede quedar fuera del registro por no pertenecer a ningún concepto del marco.
- Lo que puedes llamar problema. Si algo no cabe en ninguna categoría, lo habitual no es que se invente una: es que no se registre.
- Lo que puedes nombrar como resultado. Un modelo con conceptos medibles permite escribir una meta evaluable; uno puramente filosófico da lenguaje, pero no una medida.
- El registro. El modelo acaba convertido en el formulario del servicio. Cuando el formulario y el modelo no coinciden, gana el formulario.
Se nota en el orden de las preguntas y en lo que nunca se escribe. Si al leer dos registros de la misma persona no puedes decir si hubo mejora, probablemente no se aplicó el mismo marco.
Modelo, teoría y filosofía no son sinónimos
Los tres términos se usan como intercambiables y no lo son:
- Filosofía. Una postura sobre qué es la enfermería y qué importa en ella: Nightingale y su atención al entorno en 1859, Watson y el cuidado humano. Orienta, pero no trae variables listas para medir.
- Modelo conceptual. Conceptos y relaciones que dan estructura a la valoración y al plan: Henderson y las necesidades básicas, Gordon y los patrones funcionales, Orem y el autocuidado, Roy y la adaptación.
- Teoría. Un enunciado más acotado, que relaciona conceptos y se puede someter a prueba: las teorías de rango medio acotan un fenómeno concreto.
- Marco de valoración. El recorte operativo de un modelo para recoger datos —una ficha, un cuestionario—. El modelo explica por qué se pregunta eso; el marco es lo que se rellena.
La frontera no está en las autoras, está en el criterio
A la misma autora la encontrarás llamada filósofa en un texto y teórica en otro: Watson es el caso típico. No es un error del listado: depende del criterio con el que se ordena. Si clasificas una propuesta, di con qué criterio y en qué obra lo leíste.
Tres criterios para ordenar el mismo conjunto
Existen al menos tres criterios y ninguno es el verdadero; lo que conviene es no mezclarlos en el mismo cuadro.
En móvil, lee cada fila con sus campos. Marca «Comparar columnas» para ver la tabla horizontal; enfoca la región y usa las flechas.
| Criterio | Qué pregunta responde | Qué te sirve | Qué no te dice |
|---|---|---|---|
| Por escuela (naturalistas, suplencia o ayuda, interrelación) | ¿Con qué idea de fondo se organiza el cuidado? | Agrupa por intención: explica por qué unos modelos miran el entorno y otros la relación | Nada sobre el alcance ni sobre qué puedes medir |
| Por nivel de abstracción (gran teoría, rango medio, situación específica) | ¿Cuánto abarca la propuesta? | Distingue una visión completa del cuidado de un enunciado acotado | Qué conceptos tiene ni si sirve en tu servicio |
| Por orden cronológico | ¿Cuándo apareció? | Sitúa la evolución del campo | Es el criterio de las listas de «10 modelos» y el que menos ayuda a decidir |
Cuadro comparativo: qué aporta cada modelo a la práctica
La columna que importa es la última; las demás sirven para identificarlos.
En móvil, lee cada fila con sus campos. Marca «Comparar columnas» para ver la tabla horizontal; enfoca la región y usa las flechas.
| Modelo (nombre de uso común) | Autora | Época (aprox.) | Año | Concepto central | Qué decide en la práctica |
|---|---|---|---|---|---|
| Cuidado del entorno | Florence Nightingale | Segunda mitad del siglo XIX | 1859 | La salud depende de condiciones modificables | Que el aire, la luz, el ruido y la limpieza sean datos clínicos |
| 14 necesidades básicas | Virginia Henderson | Mediados del siglo XX | por comprobar | La persona necesita ayuda cuando no puede cubrir sus funciones básicas | Que la valoración recorra funciones básicas y que la enfermera supla solo lo que la persona no puede hacer |
| 11 patrones funcionales | Marjory Gordon | Segunda mitad del siglo XX | por comprobar | El funcionamiento se organiza en áreas y el dato se interpreta en conjunto | Que la valoración se ordene por áreas y el registro se estructure por patrón |
| Déficit de autocuidado | Dorothea Orem | Años cincuenta a setenta | por comprobar | La persona se cuida; el problema aparece cuando no puede | Que la pregunta central sea qué puede hacer por sí misma y quién cubre el déficit |
| Relaciones interpersonales | Hildegard Peplau | Años cincuenta | por comprobar | El cuidado ocurre en la relación entre quien cuida y quien es cuidado | Que lo que la persona comprende sea un dato y que la relación se planifique |
| Adaptación | Callista Roy | Años setenta | 1970 | La persona responde a estímulos y se adapta | Que se valore el estímulo y la respuesta, no solo el problema |
| Cuidado humano transpersonal | Jean Watson | Años setenta | por comprobar | Cuidar es una relación, no una tarea añadida | Que el trato y la presencia se nombren y se planifiquen; da lenguaje, no una escala |
| Ser humano unitario | Martha Rogers | Años setenta | 1970 | La persona es un todo en interacción con su entorno | Que se valore como conjunto y no por aparatos aislados |
| Sistemas interactuantes | Imogene King | Años setenta | 1971 | Las personas interactúan, perciben y fijan metas | Que la valoración recoja percepción, interacción y objetivos acordados |
| Sistemas y prevención | Betty Neuman | Años setenta | por comprobar | La persona responde a estresores y dispone de defensas | Que se valoren estresores y defensas, con la prevención como eje |
| Actividades vitales | Roper, Logan y Tierney | Años ochenta | por comprobar | La vida diaria se organiza en actividades y en un grado de dependencia | Que la valoración siga hábitos cotidianos |
| De principiante a experta | Patricia Benner | Años ochenta | por comprobar | La competencia se desarrolla con la experiencia | Que se hable de desarrollo profesional: describe a quien cuida |
Sobre las columnas de época y año. La de época son referencias de encuadre, no fechas exactas: la cifra cambia según se cuente el primer artículo o la última revisión. En la de año solo se escribe lo que una fuente citada afirma por escrito —1859 para Notes on Nursing de Nightingale, 1970 para la presentación del modelo de adaptación de Roy, 1970 para la obra en la que Rogers apoya su teoría y 1971 para el primer libro de teoría de King, según el material de Godoy (Universidad Nacional de Rosario)—; el resto queda «por comprobar» y, si lo necesitas, lo tomas del manual que siga tu curso.
La lista no está cerrada. En los manuales verás también a Johnson, Levine, Leininger, Parse y otras; no están aquí porque la tabla se vuelve ilegible con veinte filas.
Henderson y Gordon tienen página propia y ahí sí se desarrollan: las 14 necesidades y los patrones funcionales pertenecen a la rama de valoración porque se aplican recogiendo datos. Aquí aparecen solo en el panorama.
El mismo caso visto con tres marcos
Escena didáctica. Rosa vuelve a casa con una herida que necesita curación diaria y vive sola. Antes del alta hay que dejar por escrito qué se ha valorado y qué se va a seguir.
Desliza para ver la tabla completa. Con el teclado: enfoca esta región y usa las flechas.
| Marco | La pregunta que abre | Lo que produce el registro |
|---|---|---|
| Autocuidado (Orem) | ¿Qué puede hacer por sí misma, qué se lo impide y quién cubriría el déficit? | Capacidad, límite y responsable de la curación en casa |
| Relación interpersonal (Peplau) | ¿Qué entiende del cuidado, qué le preocupa y con quién puede contar? | Comprensión, preocupaciones y apoyo disponible |
| Entorno (Nightingale) | ¿Cómo es la casa: agua, luz, ventilación, sitio para el material? | Condiciones del domicilio y lo que hay que resolver antes del alta |
Ninguna de las tres filas es la correcta y ninguna sustituye a las otras. El error es cambiar de marco a mitad de camino: si la reevaluación se hace con otro marco que la valoración inicial, no hay comparación posible. Elige uno para el episodio completo y deja dicho en el registro cuál usaste.
Cómo se elige un modelo (y cuándo no se elige)
Casi nadie elige: el marco viene impuesto por el centro, el plan de estudios o el software con el que documentas. El problema es usarlo sin saber qué te hace mirar, porque entonces tampoco sabrás qué queda fuera.
Cuando sí hay elección, la pregunta no es «cuál es el mejor» sino «cuál se ajusta a esto»:
- El propósito. Una valoración inicial, un seguimiento focalizado y un estudio descriptivo no piden lo mismo.
- Si trae un instrumento aplicable. Un modelo sin forma de recoger sus conceptos se queda en el discurso.
- Si cabe en el registro del servicio. Un marco que no se puede documentar donde trabajas se abandona, por bueno que sea.
- Idioma y edición. Si el marco solo existe en inglés, necesitas una traducción cotejada y tienes que decir cuál usaste.
- Estabilidad. Si vas a comparar datos en el tiempo, quédate con uno.
Y un criterio que no sirve: «es el más completo». No hay jerarquía, hay adecuación a un propósito. El método que va después es el proceso enfermero, y no depende del modelo que elijas.
Cuántos modelos de enfermería existen
No hay un número cerrado. No existe un censo oficial: las cifras que circulan —«10 modelos», «12 teorías»— describen la lista de quien la escribió, no el estado del campo. La cuenta cambia según lo que incluyas: solo grandes visiones o también enunciados acotados, cada revisión como modelo nuevo, marcos de valoración, y según qué manual de teoría uses.
Con una fuente se puede afirmar algo más modesto y más útil: los marcos conceptuales de enfermería se desarrollan sobre todo desde la segunda mitad del siglo XX, agrupados por escuelas y por niveles de abstracción. Si tu trabajo pide una cifra, responde con el criterio: «doce, contando grandes visiones y enunciados de rango medio, según el manual que seguimos» es verificable; «hay doce» no lo es.
Práctica: ¿por qué no se pueden comparar?
Escena didáctica. En un servicio se cambia el formulario de valoración a mitad de un estudio. Los primeros veinte registros se hicieron con un marco y los siguientes, con otro.
Ver razonamiento
La opción b explica el desajuste: si cambia el marco, cambian las preguntas y las categorías, y lo que llega al formulario deja de ser lo mismo aunque se anote en la misma tabla. La opción a busca un culpable donde hay una incompatibilidad: los dos marcos pueden ser buenos y aun así no ser comparables. La opción c es la más engañosa: añadir registros no arregla una comparación entre cosas distintas.
Fuentes y alcance
- Secretaría de Salud de México (CPE) — Modelo del Cuidado de Enfermería, 2.ª ed., 2023
- Comisión Permanente de Enfermería — Publicaciones (índice oficial)
- Costa Fandos, N. S. et al. (2025) — «Modelos y teorías de Enfermería», Revista Ocronos
- Godoy, O. (2023) — «Modelos y Teoría de Enfermería», Universidad Nacional de Rosario
- UNAM, ENEO — «Dimensiones del Cuidado en Enfermería»
- National Library of Medicine — Gordon's Functional Health Patterns
Consulta la edición indicada por tu centro para la nomenclatura formal. Fuentes y ediciones.