La respuesta corta: los diagnósticos enfermeros se agrupan en cuatro naturalezas de juicio —centrado en el problema, de riesgo, de promoción de la salud y de síndrome— si cuentas los síndromes como categoría propia. No todas las fuentes dan ese número: cuentan cosas distintas, o copian de ediciones distintas sin decirlo.
El tipo no es decorativo: determina qué datos necesita la frase y si puede llevar signos y síntomas. Elegir mal el tipo no produce un texto torpe, produce un dato inventado.
Cuántos tipos hay y por qué cada fuente dice una cifra distinta
Quien busca «cuántos tipos hay» encuentra respuestas incompatibles en la misma página de resultados. Fíjate menos en el número y más en la columna de la edición.
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| Fuente y fecha | Edición con la que trabaja | Tipos que distingue | Cómo los cuenta |
|---|---|---|---|
| Artículo editorial de Elsevier Connect (21-08-2019) | 2018-2020 | 3, más los síndromes aparte | Focos: problema, riesgo y promoción de la salud; los síndromes aparecen como un conjunto «limitado en número» |
| Módulo institucional CUAED / FENO-UNAM | 2021-2023 | 4 | Centrado en el problema, de riesgo, de promoción de la salud y de síndrome, cada uno con su estructura documental |
| Páginas que enumeran cinco | sin edición declarada | 5 | Cuentan «bienestar» como categoría separada de «promoción de la salud» |
Ninguna está inventando: son fotografías de años distintos, y la tercera solo omite de qué edición copia. Aquí no hay que memorizar un número: declara la edición con la que trabajas y comprueba ahí las categorías; el detalle de los trienios está en ediciones y códigos.
Lo que sí se mantiene es la forma de la etiqueta, y eso permite reconocer el tipo antes de leer la definición. En la lista de referencias de 2024-2026, las de riesgo empiezan por «riesgo de» (Risk for…), las de promoción por «disposición para mejorar» (Readiness for…) y un tercer grupo termina en «síndrome». Si tu etiqueta no sigue ninguna de esas formas, es un diagnóstico centrado en el problema.
Qué sostiene cada tipo
Esta es la diferencia que cambia tu redacción, y la cuarta columna resuelve la duda práctica:
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| Tipo | Qué describe | Qué datos lo sostienen | ¿Lleva signos y síntomas? | Cómo empieza la etiqueta |
|---|---|---|---|---|
| Centrado en el problema | Una respuesta humana no deseada que ya está presente | Características definitorias —lo que observas o la persona refiere— y el factor relacionado | Sí, y sin ellas el juicio no se sostiene | El nombre del problema: dolor agudo |
| De riesgo | La susceptibilidad a desarrollar esa respuesta; hoy no está presente | Factores de riesgo: condiciones, exposiciones, tratamientos, población | No. Si rellenas una S para completar la frase, te la estás inventando | «Riesgo de…» |
| De promoción de la salud | La motivación y el deseo de mejorar algo que no es un problema | El deseo expresado por la persona y sus recursos; sin ese deseo no hay juicio que escribir | No: se documenta el deseo y la disposición, no un síntoma | «Disposición para mejorar…» |
| De síndrome | Un conjunto de diagnósticos que aparecen juntos y se abordan juntos | Los datos de los diagnósticos que lo forman | Sí, los del conjunto | El nombre del conjunto, terminado en «síndrome» |
Esa columna explica por qué no puedes pasar de un tipo a otro cambiando solo el verbo: un juicio de riesgo no tiene características definitorias que describir y uno de promoción no tiene un problema que resolver. Si el dato no existe, no falta la frase: falta la valoración.
Los cuatro tipos, uno por uno
Centrado en el problema
Describe algo que ya ocurre y que la persona, la familia o la comunidad no desean: dolor, dificultad para moverse, una vía aérea que no se limpia. Se sostiene con dos piezas que deben encajar: los signos y síntomas recogidos y el factor relacionado que los explica.
Tres ejemplos publicados aquí: dolor agudo, deterioro de la movilidad física y limpieza ineficaz de las vías aéreas; las demás guías de este tipo están en el listado completo.
De riesgo
Describe la susceptibilidad a desarrollar una respuesta indeseada que hoy no está presente. No hay nada que observar en la persona: hay condiciones que aumentan la probabilidad, y eso es lo que se documenta. Es el tipo que más frases falsas produce, porque la estructura Problema-Etiología-Signos queda coja sin la S y es tentador rellenarla.
Ejemplo publicado: riesgo de infección, cuyo enunciado no describe síntomas sino factores. La regla de no inventar signos está desarrollada en formato PES.
De promoción de la salud
Describe el deseo de mejorar algo que no es un problema. El dato no es un síntoma ni un factor de riesgo, sino una manifestación de la persona —lo que dice que quiere cambiar, lo que pide aprender— junto con sus recursos. Cuando ese deseo no está expresado con claridad no hay diagnóstico de promoción que escribir: forzarlo convierte una suposición tuya en un dato del registro.
De síndrome
Describe un grupo de diagnósticos que aparecen juntos y se abordan mejor en conjunto que uno por uno, con intervenciones similares. Se sostiene con los datos de esos diagnósticos: no añade una observación nueva, ordena las que ya tenías.
Una advertencia: que una enfermedad lleve la palabra «síndrome» no convierte el juicio enfermero en un diagnóstico de síndrome; el criterio es la agrupación de diagnósticos enfermeros.
Lo que no convierte un caso en un tipo
El error más repetido es encadenar el juicio enfermero a un diagnóstico médico: «dolor agudo relacionado con apendicitis aguda». La apendicitis es el contexto y explica por qué hay que valorar, pero el factor relacionado de un diagnóstico centrado en el problema es lo que sostiene la respuesta enfermera —la incisión, la inflamación, la posición antálgica—, no el nombre de la enfermedad. La distinción entre dato, diagnóstico médico y juicio enfermero está en qué es un diagnóstico enfermero.
Hay una versión silenciosa del mismo error: elegir el tipo por la enfermedad. Una persona con una enfermedad infecciosa no genera automáticamente un «riesgo de infección»; lo genera si hay factores que aumentan su susceptibilidad, y si además presenta signos, el juicio es de problema. El tipo se decide al final, después de leer los datos.
Una misma escena, leída de tres maneras
Escena didáctica. Julia, 54 años, ingresa para una cirugía abdominal programada. En la consulta previa no tiene dolor, camina sin ayuda y dice que quiere aprender a moverse antes de la operación para recuperarse mejor. Al segundo día del postoperatorio refiere dolor en la incisión, lo puntúa 6 sobre 10 y evita toser; la herida está limpia, no tiene fiebre y lleva una vía venosa y un drenaje.
- Promoción, antes de la cirugía. El único dato es un deseo expresado y unos recursos: el enunciado empieza por «disposición para mejorar» y no describe ningún problema. Si Julia no hubiera dicho nada, no habría juicio que escribir.
- Problema, después de la cirugía. Ahora hay una respuesta indeseada y datos que la sostienen: la puntuación de 6 sobre 10 y la evitación de la tos. El enunciado se sostiene con las dos piezas del formato Problema-Etiología-Signos.
- Riesgo, después de la cirugía. La herida quirúrgica, la vía venosa y el drenaje aumentan la susceptibilidad a una infección que hoy no está presente; no hay signos locales ni fiebre, así que el enunciado se apoya solo en esos factores.
Lo que cambia no es el tono ni el vocabulario, sino qué datos exiges para escribir la frase. Y también lo que no debes escribir: signos en la tercera, deseos en la primera, nombre de enfermedad en la segunda.
Términos heredados que siguen circulando
Los apuntes antiguos y las listas copiadas de una copia usan nombres que ya no coinciden con los de la edición vigente, y casi nunca avisan. Cuatro casos que vas a encontrar:
- «Potencial» y «de riesgo» nombran lo mismo. «Potencial de infección» y «riesgo de infección» son la misma categoría en distintas etapas de la nomenclatura, no dos tipos que puedas sumar.
- «Real», «focalizado en el problema» y «centrado en el problema» son tres formas de llamar al mismo tipo. Cambia la palabra, no la estructura documental.
- «Bienestar» y «promoción de la salud» pueden contarse por separado en la misma lista, con lo que el recuento sube a cinco sin que nadie añada una categoría nueva. Si tu libro mantiene las dos, úsalas como tu libro las nombre.
- «Posible» sigue apareciendo en apuntes y en páginas de repaso, y se usa para un juicio que no puedes confirmar ni descartar todavía. Su regla estructural es la que ya conoces: la frase se queda sin los signos, porque no hay ninguno. Comprueba si la edición que usas lo mantiene como categoría propia o si ese caso se documenta como un pendiente de la valoración; lo que no conviene es escribir un juicio tentativo como si fuera un problema confirmado.
La edición exacta en la que se fijó cada cambio de nombre no se puede fechar con las fuentes de esta página; lo que sí puedes comprobar es qué palabra usa la edición que tienes en la mano.
Del tipo al plan
Un problema presente se revisa con el formato PES; un juicio de riesgo, de promoción o de síndrome no lleva la S del formato y se sostiene con los datos propios de su categoría. Cambiar de tipo sin cambiar de datos deja un enunciado cojo.
La evaluación es donde se nota si el tipo estaba bien elegido: un problema presente se sigue con un resultado que compare el antes y el después —el dolor bajando de 6 a 3—, y una vulnerabilidad, comprobando que la respuesta indeseada no aparece. La separación entre diagnóstico, resultado e intervención está en NANDA, NIC y NOC, y la estructura del plan, en planes de cuidados.
Práctica: elige el tipo por los datos, no por la enfermedad
Escena didáctica. Marcos, 68 años, está ingresado a la espera de una cirugía de cadera. Camina sin ayuda, no refiere dolor y no tiene ninguna limitación descrita en la valoración. Durante la entrevista dice que quiere aprender ejercicios para no perder fuerza mientras espera la operación.
Ver razonamiento
La opción b se sostiene con lo que hay escrito: Marcos camina sin ayuda, no refiere dolor y expresa un deseo concreto, así que el enunciado es de promoción. La opción a confunde la cirugía con una respuesta humana indeseada ya presente, porque nada en la valoración describe dolor, limitación ni deterioro. La opción c hace lo mismo por otra vía: la cirugía es el contexto, no un factor de riesgo recogido, y para escribir un juicio de riesgo harían falta factores concretos —limitación previa, antecedentes, dispositivo— que aquí no están documentados. Si aparecieran, la lectura cambiaría y el enunciado tendría que apoyarse en ellos, sin signos añadidos.
Fuentes y alcance
- Thieme · NANDA-I 2024–2026: lista de referencias complementaria
- NANDA International · NANDA book
- NANDA International · Use and licensing
- Elsevier Connect · Fundamentos enfermeros: cómo diagnosticar y comprender los conceptos (21-08-2019)
- Elsevier Connect · NANDA-I, NOC y NIC: vínculos y uso en la práctica clínica (23-03-2022)
- CUAED / Facultad de Enfermería y Obstetricia–UNAM · Aplicación de la Taxonomía II NANDA-I en el entorno clínico
Consulta la edición indicada por tu centro para la nomenclatura formal. Fuentes y ediciones.